Yo tragaría con lo del salón de actos y la toga por el niño, para que viva el acto de graduación propiamente dicho con sus amigos, pero no con el restaurante… Anda ya!! como tu dices, esa comida es más para los padres que para los niños. ¿Qué hacen ellos ahí sentados en una mesa de restaurante de adulto sin poder moverse?
Yo si fuera tú, cuando acabe el acto de graduación me iría a comer en familia.