Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
MI HIJO VA A PASAR DE PRIMARIA AL INSTITUTO Y SU GRADUACIÓN NOS VA A COSTAR 170€
Vengo indignada porque creo que esto es surrealista.
Tal y como dice el título, mi hijo va a pasar de primaria al instituto. En mis tiempos, eso era un simple trámite, no había fiesta ni nada así. Ibas a por las notas, el profesor te las daba, te daba la enhorabuena (o no) y te deseaba suerte en tu nueva etapa. Fin.
Todos lo hicimos así, todos estamos bien y ninguno tenemos un trauma por no haber tenido una macro celebración, pero al parecer las cosas han cambiado.
El AFA del colegio de mi hijo, liderado por una presidenta que parece sacada de Mujeres Desesperadas, ha propuesto hacer una fiesta como si fuera una graduación, que hasta aquí todo bien, pero creo que se les ha ido la olla y cuando lo planteo, me miran como si estuviera loca.
Para empezar, quieren alquilar el salón de actos del pueblo, que ahí ya se nos va un dineral. ¿Tan malo es hacerlo en el propio colegio? Tienen un gimnasio y una sala polivalente donde se puede hacer perfectamente, y si no, es que hasta en el patio se puede encontrar la manera de montarlo y que quede vistoso. Pero no, imposible, debe ser en el salón de actos.
Quieren empezar a las 11 de la mañana, haciendo una recepción de los alumnos en el salón de actos, poniendo música etc. Luego se les entregaran las notas, habrá un pequeño discurso y sobre las 13 horas, irse a comer todos juntos.
En este acto de entrega, quieren que los niños lleven toga, que por supuesto hay que comprarles a todos la misma y deben ir iguales. A mi me parece una soberana cutrez y una manera de tirar el dinero increíble, porque se lo van a poner una vez y ya no lo van a usar más, a parte de que estas cosas son caras.
También quieren hacer camisetas conmemorativas y que se entregue como regalo a los niños, las camisetas van estampadas por delante y por detrás, por delante pone “Promoción bla bla bla “y por detrás el nombre de todos los alumnos. Se les dará de regalo a los niños, porque nosotros, atención, tenemos que ir vestidos como si fuera un bautizo.
Se nos ha exigido un código de vestimenta elegante, y, cito textualmente “a la altura de las circunstancias del evento”.
Yo me cago en el evento.
Tenemos que pagar el salón de actos, comprarles una toga, hacerles las camisetas, ir vestidos y peinados como si se casara alguien y además, porque no acaba aquí, luego nos vamos al restaurante.
El restaurante que han escogido POR MAYORÍA ABSOLUTA, tiene menú para adultos que cuesta 50€ y para los niños 20€. ¿Hola? ¡Es carísimo! Y que los niños no quieren menú, los niños quieren ir a algún sitio donde puedan hacer el indio, comer cualquier cosa tipo hamburguesa con patatas o macarrones, hacerse cuatro fotos y pasarse el día jugando. Por ese precio, yo los hubiera llevado a algún sitio de tirolinas o algo así. Hubiera sido más barato y hubieran estado más contentos, pero no, tenemos que ir a un restaurante caro con menú.
Hemos decidido que iré solo yo, porque si viene a comer mi marido, nos dejamos 120€ solo en comida, más todo lo demás, serían 220€ para la “graduación”.
Yo no sé como asumen que todas las familias pueden permitirse ese dineral, o incluso más si tienes más de un hijo y te lo tienes que llevar.
Me parece muy bien que se celebren cosas que nosotros no tuvimos, pero, aun así, tengo la sensación de que la fiesta se hace más para los padres y para Istagram que para los niños.
Creo que se nos está yendo completamente de las manos
