Esas enfermedades podrían ser síntomas de otra cosa, así que simplemente estate pendiente y registra la frecuencia en que las pilla. Podría tener una alergia, por ejemplo, que crea mucha mucosidad que se va al oído o irrita la laringe. En el caso de mi hijo, sí que las otitis escondían algo más. Pero puede que en tu caso sean una simple casualidad. Yo te recomiendo que sigas atenta.