A ver, si me lo hace mi marido por cualquier otra razón no religiosa, también la lío. Siempre hemos intentado ponernos de acuerdo en las decisiones de nuestro hijo. No me imagino que me mandara a la pelu para hacer algo que le he dicho previamente que no me gusta.
Si era tan importante, lo suyo es que hubieran hablado de nuevo del tema y buscar una solución que no fuera un engaño. Es posible que ella hubiera cedido si él le explica lo importante que es para sus costumbres y lo poco dañino que es para la criatura. Él hizo mal actuando a sus espaldas y eso genera una desconfianza brutal. Entiendo la separación totalmente, por el hecho en sí y por la reacción posterior de él.