Supongo que voy a ser de las pocas que te de la razon, pero creo que la cuestión no es raparle o no la cabeza, es que a partir de ese momento el cambió, se metio la familia, y estoy segura que si hubieran seguido juntos, las imposiciones por «tradicion» hubieran sido diarias.
Si a eso le sumas que encima habeis tenido una niña….la ecuación perfecta, porque querais o no, para los musulmanes las mujeres somos personas de segunda a las que hay que atar en corto.
Yo me alegro de tu decisión, aunque bien es cierto que estaría cagada de tener que dejarle ver a la niña sin mi supervision y que se la llevara a Marruecos, que tampoco seria la primera.
Te deseo suerte