Olvídalo.
Mira, mi familia y la de mi marido viven a 30 km. Se conocieron unos minutos el día del entierro de mi suegra y luego compartieron mesa el día de mi boda.
Y no fue bien. Mi familia es especialita y la de mi marido unos salvajes que ni se despidieron al irse de la boda (con eso te lo digo todo).
Ahora vamos a ser padres y voy a hacer lo que sea para que no coincidan. Te lo aseguro.