Yo voy todos los días a la misma cafetería a desayunar y si me dijeran algo así, armaría un buen pollo. Independientemente de lo que desayuné, que eso en todo caso es asunto mío. La lástima es que cosas así te dejan tan perpleja que no solemos reaccionar a tiempo, y luego se te ocurren todos los insultos y respuestas cuando ya estás en tu casa… Así que no te hagas sangre y que le den por culo, que tú ya eres mayorcita para saber lo que comes o no… Cómo para tener que aguantar juicios de una desconocida