Yo pienso que si tú no le das importancia y es consensuado y estáis bien, nadie más debería meterse. Yo no me imagino desde luego en una situación así, pero soy consciente de que las necesidades de otras personas son distintas a las mías, y no debo juzgar las situaciones según mis necesidades o intereses, sino apoyar mis seres queridos en sus circunstancias y decisiones. Ellas no están teniendo un comportamiento adecuado y no están empatizando, sino que están invalidando lo que sientes e imponiéndote sus percepciones o sus prenferencias personales. Yo les daría un toque de atención pero de los gordos, uno contundente. Lamentablemente, a veces parece que la palabra no es suficiente y uno debe ponerse en estados emocionales fatigantes como el enfado, la tristeza, etc para que le hagan caso, con todo lo que eso conlleva. Es para estar hasta las narices.