Pues yo te diría que no dejases al chico, y te voy a decir por qué. La maternidad no es tan maravillosa como siempre nos la han pintado, te puede tocar un crío como el mío, que cada dos horas tocaba biberón, no dejaba dormir, lloraba, se ponía malo semana si semana también, muy dependiente de mi…así hasta los 4 años, eso funde mucho a la pareja. Mi niña es todo, pero si hubiera sabido lo mal que lo iba a pasar, me lo hubiera pensado dos veces el tenerla. Mi marido si quería hijos, yo era la que dudaba, y me dejé arrastrar y no, no es oro todo lo que reluce.