No puedes decirle a tu pareja a quién contarle sus cosas pero sí a quién no contarle las tuyas. Sea a su madre o a Fray Perico, ir aireando intimidades es de muy mal gusto. Y fijo que ya lo hacía antes de iros a vivir juntos, lo que pasa es que antes de la convivencia había menos roces y no lo notabas tanto.