Hija mía, corta te quedas con el título. Hacerle eso a una niña es más que ser despreciables. Tu suegra tiene el derecho de llamar a su hermana para que vaya a su casa y tú tienes el tuyo de coger a tus dos hijas y pirarte. Ya lo has hablado con tu suegra, a la próxima es que yo no decía ni una palabra. Cogía a las niñas y me iba. Vamos, ni me lo pienso. Menudo asco de gente.