Si a tu hija no le parece bien que te vayas a un hotel que le pida a su novio que tenga un poco de respeto los días que estés. Es su casa, sí, muy bonito pero no cuesta nada ponerse un puñetero pantalón los días que hay visita. De verdad, con lo fáciles que son algunas cosas y lo difícil que lo ponen los «yo soy así».