Leerte ha sido un puñal en las entrañas. Eres una mujer enorme, valiente, fuerte, con una hija maravillosa y la vida os dará el lugar que os corresponde. Seguro. No un lugar «idealizado», no, la vida estará salpicada de más baches, pero lo que has logrado hasta hoy te ha hecho ser la mujer de la que disfrutarás más adelante. Dices bien, estás en proceso de sanar, porque hasta ahora has cuidado a quien necesitaba sanar, tu pequeña, y ahora vas tu. Y lo harás. Claro que lo harás. Y cuando reúnas el arrojó, ese pequeño empuje que falta, sacarás de tu vida a ese adulto disfuncional que sólo te parasita. Es injusto que haya revelado esa cara tan negativa de él, pero quedan por venir muchos momentos maravillosos sin su lacra. Y fíjate que digo momentos, porque para mí la felicidad es eso: momentos. Nadir es feliz todo el rato. Pero llegarán, y estarás llena de cosas que celebrar. Al lado de tu hija, que se lo merece todo, y ya tiene mucho: una madre valiente en la que apoyarse y reflejarse. Te envío todo el amor y el ánimo que mereces, eres enorme. Un abrazo, sánate muy pronto. Y vuelve, para contarnos que estás mejor. Besos.