De la gente que rehuye responsabilidades y te deja tirado, lo mejor es separarse.
Son un lastre que luego, si a ellos les pasa algo, sí te exigirán total dedicación.
Y se de lo que hablo, yo salvé de un cáncer a mi ya expareja, y cuando mi hija más la necesitó, se escaqueó de mala manera. Nunca la pedí nada para mí.
Aún hoy exige favores y ayudas, pero como ya no es nada mío, me resbala.
Suelta lastre, ese hombre no vale nada.