Alucino con quienes dicen que no tiene por qué reformar una casa que no es suya. Pero para vivir ¡17 años!, por la cara, sí que lo era. A ver, que no es para derribarla y volverla a construir, pero que sí para ponerla decente, que a fin de cuentas es el espacio en donde vive. Eso y la gratitud hacia quienes se la dejaron gratis tantos años.
O como te dijeron antes, hazle cuentas de lo que se ha ahorrado en alquiler y cóbrale, al menos la mitad. ¿Que no quiere?: puerta!
Y a quienes dicen que ella también ha vivido gratis: leed bien. Ella dice que le ha hecho arreglos de su bolsillo. Además, es de su familia y no sabemos por qué circunstancias se la han dejado.