Mientras tú eres cuidadora, terapeuta, enfermera, vigilante nocturna, abogada, diplomática y maruja de tu casa… ¿tu marido qué hace? ¿Trabajar de 9 a 5?
Cuidar de un hijo enfermo es un trabajador enorme y agotador y te cambia la vida, pero debería ser una tarea compartida. La carga es toda tuya y eso es lo que te está hundiendo. Ármate de valor y toma cartas en el asunto o te vas a ver con una depresión de caballo y entonces no podrás ni cuidar a tu hijo ni cuidarte a ti misma.
Un abrazo.