Si el problema es el whatsapp, tan simple como no usarlo.
Relégalo a un segundo plano, solo para dejar avisos en plan «llego tarde», «voy a este sitio y luego te veo»… lo importante comunícalo todo por llamada o déjalo para cuando estéis en persona.
Si, inevitablemente, los mensajes derivan en una conversación y ves que se enrarece, córtala y llama para dejar las cosas claras… dos no se enzarzan si uno no quiere.