Tengo casi 52 años y siempre me dijeron que con la edad me arrepentiría de no tenerlos, al revés, cada año me siento más orgullosa de esa decisión. Veo a todas mis amistades con una carga increíble y con mil problemas, obviamente ninguna cambiaría a su hijo por nada, es lógico, pero ninguna curiosamente si volviera atrás tendría. Supongo que cuando lo tienes, esa criatura pasa a ser lo que más quieres en el mundo, pero como es algo que no conoces no echas de menos. Y sinceramente, la carga me da que compensa únicamente porque ya existe ese niño o niña.