Le chantajeaste con romper la relación si no te daba un hijo, y ahora le quieres chantajear con volver a romperla si no se hace cargo de un bebé que él no quería! Él cedió por amor a ti, y tu aceptaste por amor a ti misma. Si realmente le quisieras tanto como dices, habrías respetado que no quería ser padre y le habrías dejado marchar. Romper las reglas del juego a mitad de partida es una manipulación total. Ahora ya tienes lo que querías, una hija con un tío guapo, inteligente y con talento, pero no puedes esperar más de él porque te lo dejó muy claro desde el principio.