Todo el mundo tiene derecho a poder elegir, sin que le impongan una paternidad que no le corresponde. Si tu amigo quiere criar a los hijos de otros, es una decisión que solo puede tomar él, ni tú ni tu amiga. Por no hablar de que en esta historia hay un padre biológico que también tiene derecho a conocer que tendrá unos hijos y ejercer la paternidad. Una persona que traiciona de tal forma y que encima sigue traicionando a su pareja, a su amante y a sus propios hijos no natos que también tienen derecho a conocer a su verdadera sangre, no se merece mi silencio.