Tengo dos enanos, mi hija era más tranquilaa, así que salvo alguna caído, ya que es torpona, no solía tener magulladuras.
Mi hijo es como yo, escala a todos lo que puede, salta desde cada vez más alto y se arriesga siempre un poquito más.
Siempre tiene pastillas de todas las caídas que ha tenido, y estamos los dos pendientes y le reñimos y le explicamos lo que puede pasar, pero el disfruta jugando y explorando y mientras todo sea eso estamos tranquilos.
Evidentemente, si hace algo que consideramos peligroso se queda castigado, pero que esté lleno de raspones no es un problema .