Hola Eva, siento mucho lo que has tenido que pasar. Y por desgracia historias como la tuya son muchos más habituales de lo que se habla. Gracias por contarnos tu historia, y a las demás también. Ojalá seamos capaces de alzar nuestras voces contra el maltrato a los niños y empecemos a aprender a protegerlos. Aprendimos a luchar contra el machismo, pero seguimos pensando que las madres por naturaleza solo pueden ser buenas y cariñosas. Y ese pensamiento es tan machista como dañino y fantasioso. Te deseo lo mejor y me siento orgullosa de la valentía y la fuerza que demuestras en cada una de tus palabras.