Tú te quieres librar de culpas y que no haces nada malo. Tanto el infiel del marido como tú son culpables, sí, tú también eres culpable de que ese hombre le sea infiel a su esposa, tú estás cediendo, te estás metiendo con un casado y estás siendo cómplice permitiendo que él haga lo que le corresponde con su esposa, si tú no cedieras, él no fuera infiel o al menos contigo. Una infidelidad es de dos y eres cómplice también de los problemas que ellos tengan también a causa de que le abres las piernas, eres cómplice de una desdicha matrimonial y lo que resulte.
Ahora tienes tan baja autoestima y nada de amor propio que te conformas con los ratos que te dé el infiel, ratos que le corresponden a la esposa, tú también estás robando esos tiempos que le corresponden a ella y a los hijos y la vas a pagar muy caro tú también, no te vas a salvar del acto que andas haciendo, si un día pelean y se dejan, tú también vas a cargar con eso. Mejor aléjate de él.