Me hacen gracia los comentarios de las mamás helicópteros sobreprotegiendo y megacontrolando lo que comen o hacen sus niños. En algunos de estos casos generareis una ansiedad sobre ese producto a ese niño y en cuanto os deis la vuelta comerán el triple en modo atracón. Lo lógico es educarle y decirle al niño que como no es saludable, hay que comerlo muy de vez en cuando.
Recordad que lo prohibido se hace más interesante.
Saludos