Al principio, me parecía buena idea, debido a que si que es una buena motivación para bajar un poco de peso y que te quede guay el vestido. Si ya te cabe, tampoco tendrías que adelgazar algo excesivo y cuando nos sobran bastantes kilos, los primeros se pierden bastante fácil. Hasta que he leído que te chantajea con el tema. Menuda amiga de las narices!!! Yo después de eso no voy a la boda. Y encima bajo de peso por mí y por darle en las narices. Eso sí, sin presión y con un profesional que te ayude también con la parte mental por los problemas que ya has tenido con la comida. No dejes que este desafortunado incidente haga mella en ti. Plántate! Párale los pies! Si de verdad fuese tu amiga hubiese buscado otros vestidos o vería si se puede arreglar y no te chantajearía nunca! En cuanto a tu madre…..mejor sería que te apoye en lugar de ostigarte. Un abrazo muy fuerte! Me gustaría saber que decides al final.