Es más yo le pediría a mí pareja que reponga la mitad de lo que le ha presentado, ya que el dinero era común y no sólo suyo y no estaba consensuado. Y le diría ahora podrás prestarle, pero tú no los dos, que es su hermana no la tuya. Y si no les llega que se busque un trabajo extra o que se distribuya mejor los gastos. Que no lo necesita para comer, sino para vivir por encima de sus posibilidades a vuestra costa.