La próxima vez que te diga algo, le puedes responder que precisamente estás opositando para no verte con treinta años convertida en una mileurista que vive con sus padres. Cuando he empezado a leer he pensado que era la típica historia en la que él sí tiene un buen trabajo y está independizado mientras tú eras una estudiante que depende de sus padres, y en realidad es al revés y el fracasado aquí es él…