Ya, tienes toda la razón del mundo. Está conmigo y eso es lo que debe importarme. Quizás todo venga porque yo nunca he estado con nadie nada más que él y, aunque a veces me ronda la curiosidad, no quiero dejarle; sé que me arrepentiría pues la complicidad que tengo con el no la he encontrado aún con nadie más
Intentare trabajar está cabeza mía, ya que en este caso es el foco del problema.
Muchas gracias, un beso!