Estos problemas en mi generación no se dan. Entendemos la familia como un equipo donde todo es común, las cuentas, los sueldos, todo va al mismo saco y todo sale de ahí. Los caprichos se hablan y se negocian, y cuando no se puede porque afectan a la economía familiar no sé compran o se ahorra para conseguirlos. Si uno no trabaja aporta de otra forma, haciendo las tareas o encargándose de las gestiones etc. No hay garrapatas, señoros, aprovechados ni nada, hay una familia que afronta las cosas juntos. A veces no es tan malo tener un concepto clásico de familia.