Pues yo me uno al comentario de Nerea.
Ayer mismo había otro post sobre qué apostar, si la familia o la pareja. Pues este es un buen ejemplo de como la familia de origen jode a la familia que se está formando.
Al igual que el comentario anterior, creo que hay que quemar hasta el último cartucho, pero eso pasa por hablar con tu marido muy seriamente. Si es necesario ir a terapia y remar los dos hacia el mismo lugar antes de partir la nueva familia.
Suerte 🍀