Cuando leo lo que has escrito vuelvo a hace un mes, cuando decidí por una razón similiar dejar mi relación. Como te escriben, no fue porque él no encontrase trabajo, si no porque a pesar de ser un chico muy inteligente, no tenía motivación laboral. Después de dos años, viendo que mi vida evolucionaba y la suya seguía como cuando le conocí, decidí dejarlo. A pesar de quererle muchísimo, me encontraba triste, triste porque no veía un futuro juntos, o más bien, porque sentía que mientras soñábamos con ese futuro uno hacía más que el otro por alcanzarlo. Entiendo que en tu caso, es algo más dificil porque él tiene depresión, y probablemente parte de sus problemas con esa motivación se deban a eso.
Mi experiencia ha sido, dolorosa, la verdad. Pero creo que para tomar una decisión así debes analizar muy bien lo que sientes tú misma. Para mi era un handicap sentir que no luchaba por lo mismo que yo. Va más allá de trabajo o no trabajo, si no de aspiraciones y sueños con la persona que tienes al lado y con la que estás decidiendo por propia voluntad, compartir tu vida. Y yo me cansé de intentar hacer lo posible por que tuviese esa motivación. Me torturaba la idea cuando estuve a punto de dar el paso, de «¿Y quizá no le ayudarías más estando a su lado?», pero había pasado demasiado tiempo, y por mucho que me prometiese que eso iba a cambiar…yo no lo notaba. Así que después de toda esta parrafada, te puedo decir, que quizá en un futuro estemos juntos, porque sé lo feliz que me encuentro cuando estoy con él, pero primero tiene que encontrar su camino, conocerse y querer lo mejor para él mismo, para después, querer lo mejor para los dos.
No sé si mi testimonio te ayudará en algo, ojalá. Pero sobretodo, mi consejo es, que hagas lo que sientas.