«me niego a pagar por la educación por muy poco que sea» no me parece la postura más correcta, además que parece que toda tu opinión está forjada alrededor de llevarle la contraria al padre: dices que el niño es feliz en su colegio pero eso no te importó cuando tú planteaste cambiarlo, pero ahora que quien lo propone es él sí que es motivo de peso?? Encima es que lo que le niegas a tu propio hijo es un colegio objetivamente mejor porque te cuesta qué… 50 cochinos euros??