Yo devolví un sobre con la pensión y el DNI de un abuelito que encontré por la calle, eran más de 1500€, el anciano me dio 150 como compensación y no aceptó un no por respuesta, me supieron a gloria y me los tomé como un regalo, en mi caso jamás tuve la tentación de quedármelo, a pesar de no estar trabajando en ese momento, la moral me pudo mucho, mantuve el contacto con el anciano hasta que murió casi una década después, me puso en su testamento un libro precioso que guardo como un tesoro