Tienes toda la razón. Tener un hijo no es tener un muñequito para jugar de vez en cuando. Implica una gran responsabilidad y muchas renuncias. Yo hablaría con ella, empezando por el tema del tabaco y de ahí con mucho tacto le diría que estás un poco preocupada porque cuando nazca el nilo tendrá que cambiar su estilo de vida y que debe ir mentalizandose desde ya.