Eres en esencia lo que llaman «una buena niña». Y se ha vuelto en tu contra. Por eso tu madre te sigue tratando como a una niña. Es como si, consciente o inconscientemente te estuviese probando a ver si demuestras que ya eres adulta. Que tomas tus propias decisiones, vives tu vida, no cedes ante el chantaje emocional, y no por ello le quieres menos.
Te lo digo, porque soy madre de adultos jóvenes y a veces los pongo a prueba conscientemente y sin lastimarlos. También de niños, les llevaba la contraria, sabiendo que tenían razón, sólo para que aprendieran a argumentar, a debatir y los animé a leer fundamentos de retórica.
Bueno, no parece que tu madre se comporte así con fines didácticos, pero si impones tu criterio, tranquila y firmente, puedes llegar a ganarte su ‘respeto’.
Un abrazo grande y, por favor, corta ya el cordón umbilical ;-)