Yo también añoro esos años (no tan lejanos) en los que me comía el mundo. Me apetecía mucho salir y hacer cualquier tipo de plan. Ahora tengo 38 y me apetecen planes más “de tranquis”. Hay veces que tengo como un “subidón”, que me hace darme cuenta que estoy parada en la vida, y que necesito algo de acción. Muchas veces también me siento sola, ya que necesito hablar con alguien, pero me da cosa llamar a alguien, me cuesta! No sé si es pereza, que procrastino demasiado… Al final todo lo que no hacemos se hace bola, y acaba influyendo a todos los niveles. Lo peor de todo es que somos conscientes de ello :(