Hola!te entiendo perfectamente, mi padre era (o es todavía no estoy muy segura) igual. Siempre hacia comentarios desagradables sobre lo que comia o lo gorda que estaba y yo siempre acababa llorando o discutiendo con el. A raiz de decirle muchas veces que esos comentarios en vez de ayudarme y abrirme los ojos sobre mi peso (como el pretendia) me hundían y me llevaban a comer mas, paro de decírmelos. Fue.entonces cuando me relaje con el tema de mi peso y sin presión y unicamente porque yo quise, comencé a bajar de peso, y hoy por hoy me encuentro dentro de mi «peso ideal». Con esto quiero decirte que intentes hablar con el y hacerle entrar en razón y si lo ves imposible intenta hacer oidos sordos y que no te afectan sus comentarios, porque es tu cuerpo, es tu.peso y es tu vida.