Raissa, estate tranquila, no le des tantas vueltas.
Con respecto a esto:
«Lo que me preocupaba, o a lo que me refería, es a mi miedo de que su apego hacia mi no fuera seguro. Yo no quiero que mi hijo me quiera, así, sin más, quiero que vea en mi un lugar seguro dónde poder ser.»
Lo has dicho tu misma, que te preocupa, ya solo que te lo plantees se ve el tipo de persona que eres, te preocupas por tu hijo sanamente, ya solo por eso se sentirá querido y seguro.