Mano dura desde el inicio. Te doy algo de esperanza: se puede. Y todo depende de ti.
Mi marido niño de mamá toda su vida. La mamá una esclava que hasta le planchaba los calzoncillos y se los guardaba ella en el cajón. El no ha hecho literalmente NADA toda su vida.
Primer día de convivencia, yo le digo que tenemos que repartir las tareas. El cocinaba a mediodía, yo la cena (por horarios de trabajo). El limpiar tal y tal habitación, yo las otras 2. Lo más difícil es la cocina y los baños, pues una para cada uno. Etc Conversación para repartir las tareas de casa.
Los primeros días puso toda su voluntad pero empezó super rápido a enseñar la patita, no recogía, no lavaba los platos en su turno y tardaba horas en cocinar para terminar cocinando pasta con atún casi todos los días. Hasta que dejó de hacer (como te digo me muy rápido, ya la primera semana no hizo todo lo que le tocaba). Yo le di el primer aviso, me enfadé y le dije que en casa colaboramos los dos, que el tenía que hacer su parte no «ayudar». El me respondió que es que no sabía cocinar y yo le dije: Pues usa YouTube, a ver si te piensas que yo se hacer todos los platos del mundo. Todo se aprende y hoy en día con internet no hay excusas.
Para no hacer largo el cuento, el siguió a las suyas. Así que llegó el día que yo exploté. Me enfadé tanto que le dije que o cambiaba de actitud o yo salía por la puerta y llegaba hasta ahí la relación. Que yo no iba a ser ni la esclava ni la mamá de nadie. Que si necesitaba que le enseñe a hacer cosas podía hacerlo pero las tareas eran de los dos.
Y el se asustó muchisimo obviamente porque yo iba completamente en serio, prácticamente con las maletas hechas para irme de casa. Y a partir de ahí cambió, se dio cuenta que yo no iba a dar mi brazo a torcer. Y es que yo siempre le decía que preferia vivir sola antes que vivir como esclava.
10 años han pasado y ahora es un auténtico chef, y no solo eso, hace todo sin que nadie le tenga que decir nada. Hace incluso más que su parte por voluntad y decisión propia (porque me negaba también al «tu dime y yo lo hago). En medio hubo un par más de discusiones fuertes cuando volvia a las andabas, pero mínimas. Para él el punto de no retorno fue darse cuenta que para mí era algo que nunca iba a aceptar de otra manera.
Problema que veo con mis amigas? El marido dice: no se hacerlo. Van y lo hacen ellas. El marido tarda horas en hacer algo simple? Van y lo hacen ellas. El marido no hace su parte? Van y lo hacen ellas.
Si quieres que de verdad funcione, se puede, el puede cambiar. Pero tú no tienes que dar nunca tu brazo a torcer ni hacer su parte. Incluso ahora en vacaciones, lo mejor es hablar, repartir tareas y tu no mueves un dedo más allá de lo que te toca. Si el no hace su parte bronca que se lleva pero no un «ah vale lo hago yo visto que no lo has hecho».
Depende de ti, lo que quieres aceptar y lo que no.