Bueno el hecho de no saber lo que hay después de la muerte es interesante, también es muy interesante el infinito del universo. Al igual que tú tienes una vida, el resto de millones de seres humanos, de animales, seres y organismos también y puede haber infinitas de ellas en otros planetas lejanos y no sabemos de dónde proviene esa vida ni hacia donde va.
Cuando era pequeña solía pensar demasiado en ese infinito hasta el punto en el que no podía dormir, me mareaba y me daba ansiedad. Llegué a la conclusión de que son conceptos tan lejos de la comprensión humana y a los que nunca se le podrá dar una sola explicación que decidí que lo mejor era no pensar en ello.
Es como la paradoja del huevo y la gallina, nunca se podrá llegar a una respuesta, así que lo mejor que podemos hacer mientras vivamos es centrarnos en cosas mundanas, cosas que sí podemos observar, explicar, entender y cambiar.
A veces pienso en una frase que dijo un profesor que tenía: Mientras esté vivo no estaré muerto por lo que no merece la pena pensar en algo que solo pasará cuando dejes de vivir y no puedes controlar, mejor centrarse en todo lo que hay en la vida antes que en lo que no hay.