La línea es muy fina. Obviamente si pones límites los niños lloran y protestan ergo molestan, si no los pones malcrías. Muchos se creen que si pones límites desde el principio no montan escenitas y eso no es así, el que acepten los límites a la primera, o segunda, es un largo proceso y no, «educar» a guantás no es una opción para nosotros y no la debería de ser para nadie.