Yo estuve en la misma situación, en mi caso yo decidía parar de quedar con él cuando había otra persona que estaba conociendo. El en varias ocasiones pienso que engaño a su pareja conmigo (o por las circunstancias es lo que pensé). Sabiendo que para a mi gracia no me hacía el asunto. En esos años en varias ocasiones le dije que me gustaba, en una me dijo que no quería nada… en otras que ya lo hablaríamos pero nunca llegó la conversación, otras cuantas que yo sabría a quién elegía si a él o al otro. Y después llegó mi marido, tuvimos un par de conversaciones esporádicas de forma puntual (y supuestamente sin ninguna intención)…. Después de tantos años, siempre supe que eso no tenía sentido, que no estábamos en el mismo punto vital, que en el fondo era el cariño de los años, la confianza ganada a base de encontrarnos pero que eso no habría funcionado ni por su parte ni por la mía. Porque en 7 años hay muchos momentos que dan para saber si es allí o en otro sitio. Y sinceramente me alegro de que nunca llegáramos a tener esas conversaciones y que de forma natural acabara igual que empezó y es lo que te recomiendo. Porque por ambas partes habéis tenido tiempo para que ese tipo de relaciones tomaran otra temática, que es lo que suele pasar.