Me vine a la ciudad donde vivo ahora hace dos años. Aquí he hecho dos amigas que en este último año les he cogido mucho cariño y hemos hecho piña. El caso es que ya desde antes venía con temas de ansiedad de forma intermitente, y hace poco mi terapeuta me dijo que era hora de que hablara con un psiquiatra y considerara la opción de medicarme. Me quedé un poco plof porque una siempre piensa que puede solucionar las cosas sin ayuda, pero hice caso y pedí cita. Como la idea de la medicación me daba un poco de cague decidí desahogarme con mis amigas. Según íbamos ese finde caminando por la zona de bares dije: «jo, sé que no os había dicho nada, pero llevo un tiempo que estoy bastante mal y esta semana tengo cita con el psiquiatra y tengo miedo de lo que me pueda decir». Y ahí se hizo… EL SILENCIO MÁS ABSOLUTO. Al cabo de una rato mi amiga dijo: «bah, yo también me pongo de bajón con la regla, pero ya verás que en un par de días se te pasa». Yo ya estaba flipando, pero insistí: «no, si estoy mal de verdad, llevo meses en terapia, por eso voy a ir al psiquiatra, porque no mejoro». A lo cual mi otra amiga dijo: «¿Os apetece una pizza?», CAMBIÓ DE TEMA PARA HABLAR DE PIZZA y el resto de la noche fue como si yo no hubiera dicho nada.
Lo único que se medio volvió a hablar del asunto fue la semana pasada con la amiga que cambió de tema para hablar de pizza, según me acompañaba a casa en el bus, comenté que yo había dormido casi 11 horas (ahora estoy medicada y los ansiolíticos me dan sueño, aunque eso no se lo dije) y ella dijo: «pues yo hace dos años cuando me despidieron del trabajo me quedé medio deprimida y dormía mogollón también». Por un lado creo que ella estaba intentando sacar de nuevo el tema de mi salud mental pero yo ya estoy un poco resentida y además, ¿qué te cuesta preguntar directamente qué tal con el psiquiatra, cómo estás, qué te dijo? Mi diagnóstico ni siquiera es de depresión sino de ansiedad. ¿Por qué no pregunta?
Escribo esto para que quien lo lea entienda que no es una reacción aceptable. Si una amiga, ua conocida, quien sea, te elige para hablarte de su salud mental, c*ño, ESCUCHA, PREGUNTA, INTERÉSATE. Es un camino muy solitario y duele mogollón ver como alguien a quien tú creías digna de confianza te evita y te mira como si fueras un bicho raro. No puede ser que hablar de tus infecciones de orina te parezca normal y te dé reparo que te hablen de consultas con el psiquiatra.
Gracias por leerme.