El otro día leí un post en el que una compi contaba que había introducido en su grupo de amigas a una compañera del trabajo, y que ésta había desmantelado su pandilla. Pues me gustaría contaros mi experiencia y a ver sí me despejáis un poco las dudas.
Una amiga mía, llamémosla A., tiene una amiga que se llama B. Sí que A. viene quejándose últimamente de que B. está mal de la azotea, que desde que va al psicólogo cambió y que a saber qué carajos le cuenta ella y qué le dice el psicólogo para que esté «loca» de repente.
Esto a mí ya me suena mal por parte de mi amiga, pero yo apenas conozco a la chica y oye, todo puede ser.
También se queja de que ahora B. le recrimina actitudes que antes parece ser que no le molestaban, concretamente le dice que pare de competir, que siente que cada vez que le cuenta algo la conversación gira en torno a un «pues yo», del mismo tema o de diferente tema, y que le resulta agotador hasta el punto de que ya no quiere contarle nada. A. alucina en colores. Dice que eso es su mochila y que ella seguirá siendo así.
Hace un par de semanas coincidimos las tres en una cafetería y vi claramente que B. tenía razón, cada vez que hablábamos A. nos cortaba para competir, o eso creo yo. Por ejemplo, hablar de una serie y ella no nos dejaba acabar porque metía su cuña con un «a mí es que no me gustan ni series ni pelis ni tele ni nada, yo en casa es que no me doy, necesito moverme y estar por ahí haciendo cosas y no amuermada delante de la tele, es que para eso pfff». B. le reclamó al momento que tal como acaba de expresar eso, parecía un desprecio, y ella se defendió diciendo «ah noo, a cada uno le gusta lo que gusta solo digo que a mí me parece perder el tiempo».
Y luego otra cosa similar que no quiero contar por si alguna lo lee, pero venía siendo un yo hago esto, pues yo el doble, cuando ambas sabemos que A. no hace eso. B. se fue al baño porque la niña estaba mal y A. aprovechó su ausencia para decirme que estaba fatal, que era una acomplejada y una envidiosa y que lo que quería era hablar ella todo el rato y no escuchar lo de los demás. Yo no le contesté, hice oídos sordos porque era muy incómodo todo. Cuando B. volvió nos marchamos, dando la casualidad de que íbamos en la misma dirección, por lo que nos fuimos juntas y ahí le pregunté si estaba bien. B. reventó y soltó de todo, que si no entendía si era ella la rara o es que las demás estábamos ciegas para no darnos cuenta de como era A., que si A. tiene razón y está mal o si realmente A. era mala.
En estas soltó lo de que estaba harta de su competencia que siempre lo mismo, siempre hablando mal de las amigas pero que se escudaba en un «no estoy hablando mal de ellas te estoy contando las cosas que me pasan», y ahí supe lo que mi amiga contaba de mi. Que si yo era una envidiosa, que si le hablaba más la gente que a mí me ponía enferma, que a mi nueva pareja con la que llevo meses aún le gusta ella y que no sabe cómo decírmelo, que lleva tiempo queriendo quedar con ella y no para de lanzarle indirectas.
Yo me quedé en shock. Me contó más historias que sí eran ciertas pero contadas a su manera, y desde ese día no paro de darle vueltas a si la niña ha malmetido enfadada o ha soltado verdades. Vosotras qué creéis?
