Hola chicas,
No sabía muy bien donde colocar ésto…y he pensado que este sería el lugar más idóneo. Os voy a poner un poco en situación.
Tengo un niño, pero mi pareja y yo nos habíamos quedado con ganas de otro, y pensamos que la situación era idónea para ir a por otro (económicamente y por nuestros trabajos). De esto hace algo más de 3 años. La última vez no me costó quedarme embarazada, y esta vez tampoco nos costó, al par de meses, el test dio positivo…estaba emocionada, y por qué no, también algo asustada, pues mi primer hijo lo tuve antes de los 30, y con éste me plantaba en casi los 40, y mi forma física no era la idónea, pero las ganas vencieron.
Todo parecía cuadrar, cuando al ir a la visita donde se debía oír el latido del corazón del bebé…no se oía nada. Él estaba allí, pero había muerto…el ginecólogo tuvo muy poco tacto, y nos lo soltó a bocajarro, sin paños calientes…a mí se me vino el mundo encima, pues yo me encontraba como si estuviera embarazada, tenía náuseas y todos los síntomas de un embarazo normal…me explotó el cerebro, no entendía nada.
Pero no había nada que entender: el ginecólogo soltó que había que forzar la expulsión del embrión, pues podía complicarse la cosa si no lo hacía…así que me zamparon pastillas y ahí me veis con unos dolores de muerte y sangrando como si se me fuera a ir la vida. Estuve más de un mes de baja porque tenía una ansiedad tremenda y sólo me apetecía llorar…
Poco a poco lo fui asimilando, mi pareja lo pasó conmigo y parecía que lo había superado. Durante estos 3 años, he tratado de no recordarlo, porque pienso que revolcarse en el pasado no sirve para nada…pero hay un hecho, que mi mente asocia a ese momento que de vez en cuando me vuelvo a tropezar con ello. Y ayer pasó. Todo volvió a mí como si me dieran un empujón contra la pared…sentí aquella vieja angustia. Y el dolor…como el del primer día.
¿Os ha pasado a alguna?
Gracias por aguantar el rollo.
Brave