¡Hola forer@s!
Vengo a contaros mi historia, nuestra historia, básicamente porque a veces se cuestiona el tema de dejar un matrimonio por otra persona. Y más, con una diferencia de edad de 16 años. Y yo estoy que, gracias a esta historia, no me cabe toda la felicidad que siento en el pecho.
Cuando conocí a mí pareja, él estaba casado y tenía dos hijas. Él 45 años yo 29, soltera.
Enseguida congeniamos, nos atraíamos, nos entendíamos. Nos fuimos enganchando. Todo el mundo me decía: te va a prometer todo pero no va a dejar a su mujer. Te va a utilizar. Y a él le decían, es un calentón, un capricho.
Pues bien, ¡si! El dejó a su mujer por mi. Al principio fué duro para ella. Pero con el tiempo, los dos se dieron cuenta de que, si llego esa situación, era porque la unión entre ellos dos no era suficiente para mantener con vida la relación. Que a veces te acostumbras a la situación, a la persona. Pero de mientras se van perdiendo otras muchas cosas por el camino. Cosas que mi pareja los volvió a encontrar conmigo.
El divorcio es duro, pero no es un problema. En muchos casos, es la solución. La solución al cambio, a abrir nuevas oportunidades ante la vida.
Y aquí estamos, tras la tormenta, su ex con un nuevo amor, con una nueva ilusión. Nosotros, con esa diferencia de 16 años pero dos hijos en común. Sus hijas han ganado dos hermanitos cuáles las adoran y viceversa. Y mi pareja y su ex, con una buena relación y respeto. Con una relación de amistad saneada desde la raíz.
