Esta semana teníamos cita para que nos dieran resultados de pruebas que nos habían hecho para ver por qué no me quedo embarazada. Ahí hemos descubierto que mi marido es estéril, él no tenía ni idea y esto le ha dejado muy tocado.
Lo primero, al recibir la noticia fue un jarro de agua fría, pero al verle a él, mi preocupación paso a ser transmitirle, que no pasaba nada, que encontraríamos otras formas, pero ahora mismo está cerrado todo.
De hecho, cuando el doctor nos daba opciones, él pidió salir de la habitación para coger aire y yo le pedí al doctor que nos diera una nueva cita, porque esa no iba a servir para escuchar alternativas.
Volveremos dentro de tres semanas, quizás ahí mi marido ya lo tenga más aceptado y quiera barajar otras posibilidades, pero me preocupa que se cierre y que no quiera saber nada más de este tema. Yo quiero ser madre aunque no sea de la forma convencional, pero él ahora está hundido. No para de pedirme disculpas como si fuera culpa suya que sea estéril y por más que intento hacerle ver que son cosas que pasan y que podrían haberme pasado a mí, no consigo que deje de sentirse mal.
