Hola! Lo que voy a contar pasó hace dos años más o menos, y nunca lo había contado…
Por aquel entonces yo estudiaba medicina, y tuve un percance de salud, por el que me ingresaron varias veces en urgencias, y me derivaron a un cirujano porque me tenía que operar quitándome la vesícula. En consulta con él le conté que estudiaba medicina, y que él había sido mi profesor, y eso le gustó y le hizo mucha ilusión. Fue muy agradable conmigo y me tranquilizó en muchos aspectos. Quizá lo único que me llamó la atención era que me miraba mucho el pecho (mucho). Pero sin más.
En la segunda consulta, me tenía que derivar a un cardiólogo, y me quiso derivar a uno que (palabras textuales) estaba soltero, era muy buen partido, que se le iba a caer la baba en cuanto me viera… Fui al cardiólogo, muy amable también, no me hizo ningún comentario fuera de lugar ni nada raro. Cuando volví al cirujano, me siguió diciendo que lo que tenía que hacer era visitarlo porque el hombre estaba muy solo, que no me había dicho nada porque es muy tímido (obviamente pasé, porque me sacaba 20 años y era profesor mío también)
Una vez me operó, el tiempo que estuve ingresada en planta recuperándome el cirujano me visitaba 3 veces al día, y también estuvo muy atento en todo momento. Seguía soltando comentarios tipo «con lo guapa que eres» «cuando te de el alta, si no tienes adonde ir te puedes venir a mi casa» Que podían ser comentarios graciosos, y yo pensaba que se hacía el simpático por lo de que era estudiante. (No lo he dicho, para que os hagáis una idea, el cirujano tendrá unos 60 año, y yo 23)

Fue en una consulta de revisión cuando pasó algo que me hizo estar alerta. Me tenía que revisar SOLO que la herida estuviera bien, entonces me tumbe en la camilla y me levante el jersey. Vino hacia mi, y poniéndome la mano en el muslo me dijo con un tono raro, que igual estaba más comoda si me desnudaba. Yo me puse muy nerviosa y le dije que no, que estaba comoda así. Él enseguida quito la mano y procedio a explorarme. Me siento mal contando esto porque quizas soy yo la mal pensada y no había nada oscuro. Pero simplemente cuento la percepción que tuve, que aparte de pedirme que me desnudara cuando no hacia falta, era también el tono de voz, la mano tocándome…
Aquí no acaba todo. Casualidades de la vida, meses más tarde, roté durante 3 semanas en el servicio de cirugía. Y tuve que verlo todos los días. No fui a ninguna cirugía sola porque me sentía incómoda operando con él, pero si que coincidiamos pasando planta y en el despacho donde estaban todos. No me hizo demasiado caso, ni me hablaba demasiado, pero hizo varios comentarios que hicieron que el cariño que le pudiera tener se convierta en decepción y asco.
Estando TODO el servicio (mayoritariamente compuesto de hombres) en el mismo despacho, siempre que pasaba cerca me hacía comentarios tipo «que guapa has venido hoy», » Cada día estas más sexy» O «Si no encuentras silla para sentarte sientate sobre mi». Y los demás compañeros riéndose a carcajadas y soltando frases tipo » No digas eso que te denuncia por acosador machista». No me he sentido tan incómoda en mi vida…
Y esa es la historia.Le había acabado cogiendo algo de cariño al hombre, porque aunque fuera un poco baboso, me había apoyado bastante en la operación y tal. Pero esas prácticas fueron horribles, salí de ellas sintiendo auténtico asco hacia él y todos los demás hombres del servicio.