Muy buenas a tod@s!
Me encanta leer vuestras historias, con muchas me he quedado sorprendida y con otras he aprendido mucho.
Hoy, vengo a contaros la mía.
Hace cuestión de un mes pasó lo que se veía venir desde hace tiempo. Mi pareja y yo, hemos roto.
Éramos una pareja de larga duración (15 años) conviviendo juntos apenas 3 años.
Y la rutina, el estrés, los choques en la convivencia ha desatado lo que tanto me veía venir desde hace ya tiempo.
Os cuento un poquito por encima para que entendáis por lo que pasamos.
Nosotros somos madrileños, pero por desgracia en la capital (como en cualquier otra) la vida es muy cara; más súmale que los trabajos son inestables…
Entonces decidimos irnos a un pueblo a vivir y a buscarnos la vida. Más que nada porque ya era hora de convivir juntos, y más adelante formar una familia.
Si, encontramos un pueblo donde vivir, cerca de Madrid. Y también encontramos trabajo; hasta ahí, todo fenomenal.
El problema es que mi pareja es una persona quejosa, inconformista, y todo ve el lado malo de las cosas. (Ojo que también tengo lo mío no lo niego).

Y si, sabía que él era así, pero claro. No es lo mismo verle unas horas y cada uno a su casa que la convivencia.
Yo pensaba que actuaba así porque no estaba agusto con la situación que vivía en casa de su madre,pero es que aquí tampoco.
Os pongo en situación; según entramos a la casa (que ya la habíamos visto antes por foto) ya estaba diciendo que no le gustaba 🤨 imaginaros mi cara de no entender nada.
Luego aquí encontró trabajo como operario de usos múltiples en el Ayto. Del pueblo, eso ya… Ufff para que contaros no tendría días para describir la sensación de incomodidad que me creaba. Más que nada porque no desconectaba.
Me repitió una y mil veces que esto no iba a salir bien, que nos tendríamos que volver que estuviera preparada… Así hasta crearme un malestar increíble.
Trataba de decirle que por favor se controlase, que sabía que era la única persona para desahogarse, pero que tanta negatividad me estaba afectando. He llegado incluso a acostarme a las 21:00 del dolor de cabeza que se me hacía.
Y bueno, llegó el momento en que el puesto en el que él estaba salió a concurso oposición, y como ya no quería seguir trabajando ahí, y no quería trabajar en ningún otro sitio; que quería volver con su madre, se presentó hizo el examen y suspendió.
Cogimos nuestros bártulos, nos dividimos las cosas que habíamos comprado para nuestra casa, y cada uno a volver a su nido.
En mi caso estoy con tratamiento psicológico, necesito ayuda de un profesional porque todo esto me ha superado y más volver a casa de mi madre, hasta que pueda encontrar de nuevo trabajo y una habitación.
Él quiere verme; pero yo me he negado. No quiero escuchar más penas, más quejas, y llevarme más disgustos, porque a mí ¿Quién me escucha?