A veces nos montamos películas, no sólo esa chica, si no todos.
Algunos aprendemos a diferenciar las películas de la realidad y comprendemos que la realidad es lo que cuenta. Otros se ponen intensitos y la lían parda, que es lo que le ha pasado a esta mujer.
A ti plin, no tienes por qué seguirles el royo, ni meterles en vereda ni perder los estribos. Tú a tu vida, ellos a la suya y santas pascuas. Si algún día deciden ponerse en contacto contigo y disculparse, ya te cerciorarás de explicarles cómo te hicieron sentir.